05 de octubre de 2013

El agua recorre los senderos del INTA Expone Patagonia

Desde riego de precisión hasta experiencias de recuperación y reutilización de aguas servidas, la megamuestra presenta tecnologías desarrolladas por el INTA para el acceso y uso eficiente de este recurso.

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Como recurso estratégico para el desarrollo y como fuente de energía, el agua tiene un rol destacado y es el eje en el INTA Expone Patagonia. A lo largo del recorrido por los senderos valles, andino y estepa se exhiben tecnologías desarrolladas por el organismo para la captación y el uso eficiente y productivo del recurso.

“La Patagonia es uno de los siete desiertos más grandes del mundo con 800 mil kilómetros cuadrados, lo que significa que el 80% de la región es árida o semiárida”, expresó Nicolás Ciano, coordinador general de la muestra, y señaló que “su rigurosidad climática condiciona las actividades productivas y exige un manejo eficiente del agua”.

El sendero valles presentó un software desarrollado por investigadores del INTA para aumentar la productividad de los cultivos y asegurar el uso racional del agua. Se aplica a riego de sitio específico y se adapta a un pivote tradicional para aspersión. Según Dardo Fontanella, coordinador del proyecto del INTA Colonia 25 de Mayo –La Pampa–, “se trata de una tecnología que permite ahorrar un 30 por ciento de agua respecto a un pivote tradicional porque funciona en base a información generada por un mapa de prescripción. Así se determina qué zonas necesitan mayor cantidad de agua y se aplica la medida necesaria en el lugar adecuado”.

El prototipo se puede adaptar a cualquier marca de pivote de riego y es aplicable a diferentes producciones, desde alfalfa, maíz, sorgo y pasturas hasta cultivos intensivos como cebolla, tomate y zapallo.

Además de garantizar una mayor eficiencia de la distribución de agua, minimiza su desaprovechamiento  ya que “se puede adaptar a diferentes tipos de lotes y el ahorro es de un 65 por ciento respecto a un tipo de riego gravitacional, consume menos energía que el bombeo y asegura la aplicación eficiente de fertilizantes”, explicó el especialista.

A diferencia de otras iniciativas desarrolladas en Estados Unidos y Nueva Zelanda, que utilizan GPS y agregan un costo adicional al pivote, la propuesta argentina es una alternativa económica que por su adaptación a ambientes heterogéneos permite que “el prototipo sea aplicable al ciento por ciento por cualquier productor que tenga un equipo de riego”.

Para recuperar un recurso escaso

En el sendero andino, una representación de la cordillera de los Andes muestra el ciclo del agua que nace de la cadena montañosa y se distribuye a los ríos de la Patagonia.

Allí, se exhibe una experiencia de recuperación de aguas servidas mediante humedad artificial que presenta una metodología aplicada con asesoramiento del INTA en San Martín de los Andes –Neuquén–. “Para la purificación del agua se utiliza una especie de gramínea conocida como Carrizo, que es capaz de captar muchos de los nutrientes que contiene el agua contaminada”, explicó Georgina Ciari, investigadora del INTA Esquel.

Sobre una pendiente con suelo impermeabilizado, cubierta de gramíneas, se distribuye el agua, que llega al final del recorrido con una carga mínima bacteriana, apta para riego de huertas y de pastizales.

Según Ciari, la técnica es eficaz para reutilizar el agua en actividades productivas. “El tratamiento de efluentes con humedales también se realiza en la ciudad de Esquel y el proceso es automático, ya que desemboca y  se reincorpora a otros cursos de agua como el arroyo, volviendo a formar parte del ciclo del agua”, dijo la especialista.

Al mismo tiempo, los investigadores presentaron otros sistemas de reutilización del recurso para que los visitantes de la muestra conozcan formas prácticas y económicas de purificación, como los filtros potabilizadores de arena y de arcilla mezclada con aserrín.

En el sendero andino, una representación de la cordillera de los Andes muestra el ciclo del agua que nace de la cadena montañosa y se distribuye a los ríos de la Patagonia.

Uso planificado, más agua para consumo

Con vientos de hasta 100 kilómetros por hora y precipitaciones que no superan los 200 milímetros al año, la estepa patagónica es una de las regiones áridas más grandes del mundo. En este contexto, el agua cumple un rol fundamental.

Antonio Requena, referente de agua en la muestra, destacó que se trata de un recurso escaso de gran valor porque “es esencial para la vida y el crecimiento económico”. Por lo tanto, señaló que “debe ser administrado con responsabilidad y eficiencia”.

Por esa razón, la necesidad de racionalizar su uso es evidente. “Tanto en la agricultura irrigada como de secano, el productor debe conocer la utilización estratégica y eficiente del agua de riego, de acuerdo al método de aplicación que posea, mejorando la productividad del cultivo y preservando el recurso”.

Para ello, los técnicos recomiendan planificar el consumo del cultivo, en función de la información meteorológica, y conocer las características del suelo, mediante reconocimiento, muestreos y análisis en laboratorio.

“Es fundamental determinar el momento oportuno del riego con herramientas que indiquen la humedad del suelo y hacer más eficientes los mecanismos de distribución y conducción del agua por los canales, como así también su velocidad y caudal”, concluyó.