01 de diciembre de 2011

Distinción: Rosita Isa pertenece a la generación dorada

La investigación obtuvo el premio La Nación-Banco Galicia a la excelencia agropecuaria. Se reconoció, de esta manera, al primer bovino clonado con genes humanos que codifican dos proteínas presentes en la leche materna.

Rosita Isa no deja de sumar satisfacciones. Tanto a sus investigadores, al INTA, a la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) –coautora del proyecto– y por sobre todo a la Argentina. Es que en esta oportunidad recibió el galardón de oro en la novena edición del Premio a la Excelencia Agropecuaria La Nación-Banco Galicia en la categoría “Mejor trabajo de Investigación”, entregado ayer en La Rural de Palermo.

Días atrás, durante la Cumbre del G-20 realizada el Cannes, la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, ponderó el papel del instituto al referirse a la obtención del primer bovino clonado con genes humanos que codifican dos proteínas presentes en la leche materna. “Desde el INTA logramos la primera vaca productora de leche materna”, señaló en esa ocasión la primera mandataria.

“La utilización de un vector construido con métodos de ingeniería genética, que permitió optimizar los procesos de transfección de líneas celulares y reducir el número de resistencias a antibióticos necesarias para la selección de este tipo de líneas celulares, es totalmente novedosa”, explicaron Nicolás Mucci del INTA y Adrián Mutto (Usam) quienes recibieron la distinción dorada.

Esta distinción, que se suma al premio Innovar del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación Innovar 2011, reconoce a los hombres y mujeres del campo que innovan en este sector y apuestan a la excelencia, el compromiso y el trabajo, destacaron los organizadores.

En esta oportunidad, hubo 180 postulantes repartidos en quince categorías. El jurado estuvo integrado por Fernando Vilella, de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA); Gustavo Oliverio, de la Fundación Producir Conservando, y Rodrigo Bunge, consultor.

Por su parte, José Claudio Escribano, director de La Nación, destacó: “La innovación supone asumir riesgos. De modo que se encuentra implícita en estos premios una distinción al coraje personal y empresarial. La innovación suele partir de un pensamiento crítico, que no se conforma con seguir mansamente lo establecido y, en algunos casos, se origina en un pensamiento utópico que terminó corriendo, para beneficio general, las fronteras preexistentes de la ciencia y de la técnica”.

Mucci, visiblemente emocionado, dijo que “este reconocimiento da mucho empuje y significa un reconocimiento más al esfuerzo de dos instituciones que articularon de forma armónica en un marco de amistad y compromiso por la sociedad que aportaron un granito de arena sobre un tema de gran importancia: nutrición y sanidad de los bebés que por alguna razón no puedan tener acceso a la leche materna”.

De esta manera, coinciden los investigadores, la producción de la ternera bitransgénica con capacidad para producir leche maternizada abre un nuevo camino en el camino de los transgénicos ya que la tecnología diseñada y empleada es inédita a nivel mundial. A partir de ahora, “posiblemente se pueda pensar en controlar caracteres de regulación poligénica –muchos genes–, hecho que hasta ahora no había sido posible”, adelantó Mucci.

Un futuro con buena leche

A partir de este logro, resumió el investigador de Balcarce, disponemos de una plataforma que permite agregar o quitar ‘cosas’ al genoma de Rosita Isa, que seguramente redundarán en una mejora de la leche bovina. Tenemos pensadas muchas cosas que buscaremos la forma de hacerlas realidad en un futuro no muy lejano.

Actualmente Rosita ISA está en plena etapa de crianza, pesa 230 kilogramos, con muy buen estado de salud y “con todas las mañas de una ternera mimada” que es atendida durante 24 horas.