03 de agosto de 2011

Las máquinas del agro también van a Tecnópolis

En la megamuestra de Villa Martelli, los fierros nacionales de última tecnología exponen las tendencias de la maquinaria de precisión.

Fuertes e imponentes, las máquinas que trabajan el campo argentino están presentes en Tecnópolis, la megamuestra de tecnología, arte y ciencia que se realiza en Villa Martelli –Buenos Aires–, con entrada libre y gratuita hasta el 22 de agosto.

Con 16 grandes máquinas que hacen más productivo y rentable al sector agropecuario, el “Paseo de las maquinarias agrícolas” de la feria permite conocer la relevancia de una industria radicada en el interior del país, caracterizada por una producción que es en un 90% de origen nacional.

Para Mario Bragachini, coordinador del Proyecto Agroindustria del INTA, el desarrollo y la innovación productiva de este sector permitieron registrar ventas por más de 1.380 millones de dólares en 2010. De hecho, en los últimos siete años, el comercio exterior de maquinaria argentina creció de U$S 10 M a más de U$S 217 M, mientras que las empresas exportadoras pasaron de 10 a 100.

“En 2002 la Argentina exportó U$S 10,3 millones; en 2005, U$S 47 M y en 2010 lo hizo por U$S 250 M”, dijo Bragachini, quien además hizo hincapié en el ascenso que tuvo el comercio internacional de maquinarias en los últimos años. En esta línea, consideró que la tendencia llevaría a alcanzar los U$S 400 M en 2015.

El director de la Cámara de Fabricantes de Maquinaria Agrícola, Manuel Dorrego, destacó la importancia de contar con un espacio dedicado a la exposición de maquinaria agrícola de última generación y de producción nacional. “Exponemos las más representativas del proceso productivo: desde tractores y pulverizadoras hasta grandes cosechadoras, todas de fabricación argentina”.

Andrés Méndez, especialista en maquinaria agrícola del INTA Manfredi –Córdoba–, consideró que “en los próximos años la agricultura estará totalmente automatizada”, en referencia a las tendencias que ya se observan en automatización, robotización y trazabilidad.

“En cuanto a las guías, los sistemas de corrección en tiempo real de la señales satelitales (RTK) ya pueden asegurar un margen de error menor a tres centímetros, lo cual es una garantía de precisión a la hora de sembrar o cosechar: un error de diez centímetros para arrancar maní puede generar enormes pérdidas”, expresó Méndez.

Para el especialista, la tendencia busca que una máquina inteligente pueda “leer” el ambiente con sus sensores y tomar decisiones como a qué velocidad ir, a cuánta profundidad sembrar. “Por ejemplo, que la pulverizadora reconozca si debe o no hacer las aplicaciones en función a la velocidad del viento o de la temperatura. Esto influye mucho en el rendimiento”, continuó el técnico, para quien “sembrar mal o sembrar más o menos deja, en maíz, unos 800 kilos de diferencia comparado con una siembra bien realizada”.

Fotos: Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación

Los fierros nacionales de última tecnología exponen las tendencias en maquinas agrícolas.

Por otro lado, estas tecnologías obligan a pensar en la calidad. “Si una máquina puede analizar en tiempo real la calidad de lo que está cosechando, eso permite mejorar el mercado y la agroindustria”.

Con respecto a la robotización, pronto las máquinas no requerirán contar con un operario sino que bastará con un técnico que remotamente monitoree el trabajo a campo, desde una estación de control. Así pudo observarse en el reciente curso de agricultura de precisión realizado en el INTA Manfredi, donde el investigador japonés Noboru Noguchi presentó los prototipos de tractores, sembradoras y cosechadoras robotizadas.

Al mismo tiempo, las herramientas de agricultura de precisión “permiten afianzar la trazabilidad total de los productos, cuando los mercados internacionales están aplicando cada vez mayores restricciones”, dijo Méndez, en referencia a las trabas relacionadas con la huella de carbono y la huella hídrica. “Como argentinos”, añadió, “tendremos que demostrar que nuestros productos son inocuos para el ambiente y para las personas y tenemos toda la tecnología para hacerlo”.

En esta línea, Méndez sostiene que desde el INTA “imaginamos una agricultura con automatismo en toda la maquinaria y muchos elementos de robótica que hagan a la mayor eficiencia y calidad productiva”.

Además del “Paseo de la maquinaria agrícola” de Tecnópolis, el INTA está presente en el stand dispuesto por el Ministerio de Agricultura de la Nación junto al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), el Senasa y el Prosap, bajo el lema “Sembrando valor, cosechamos futuro”. En ese espacio se muestran de manera didáctica las cadenas, las ecorregiones y los territorios, representadas en cultivos y producciones características de cada región. Además, el INTA participa del stand de Laboratorios Nacionales, un espacio en el que se muestran las medidas de seguridad con la que trabajan los científicos en los más de 250 laboratorios en todo el país.

Fotos: Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación