24 de abril de 2012

La quinoa resurge en el NOA

Gracias al aporte del INTA, más de 400 familias que viven en comunidades de altura recuperaron la siembra y consumo de este cultivo andino.

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Conocida como grano madre o de oro, la quinoa –junto a la papa y el maíz– fue la base alimentaria de las comunidades de altura del NOA desde hace 5 mil años. Luego de la influencia hispana, el cultivo disminuyó hasta desaparecer hace medio siglo. Mediante el aporte del INTA, los habitantes de la región recuperaron y revalorizaron este cultivo andino muy nutritivo y con agregado de valor en origen.

“Reconstruimos el conocimiento del cultivo”, explicó Guadalupe Abdo, coordinadora del Programa ProHuerta en Jujuy. En esta línea, Luisa Brizuela, técnica del INTA Catamarca, destacó los resultados de 15 años de trabajo con las comunidades de altura y explicó: “Les tuvimos que volver a enseñar cómo sembrarla, cosecharla y cocinarla. También los capacitamos sobre sus cualidades nutricionales, agregado de valor y asociativismo”.

Por su parte, Brizuela enfatizó: “Apostamos al desarrollo humano” quien, además, recalcó la “fuerte motivación y el gran interés entre los habitantes de las comunidades en recuperar este cultivo ancestral” quienes solicitan “permanente asistencia y apoyo” en los procesos de producción, organización y comercialización.

En esta línea, Abdo subrayó “las ganas de crecer de los pequeños productores” quienes además de rescatar la siembra y consumo “se animaron a participar de ferias y exposiciones en las que comercializan sus productos artesanales como panes y alfajores hechos a base de harinas de quinoa”.

Durante el proceso de recuperación, los especialistas respetaron las identidades culturales de cada región y permitieron, así, el encuentro e intercambio de saberes populares y técnicos. En INTA Expone Región NOA podrán conocerse muchos de ellos, al tiempo que se difundirán las diversas variedades de quinoa, habrá charlas sobre sus cualidades nutricionales y degustaciones de platos tradicionales.

Los especialistas destacaron "la fuerte motivación y el gran interés de los habitantes de las comunidades en recuperar este cultivo ancestral".

Un cultivo con gran potencial

En la Argentina, es una producción incipiente y de autoconsumo, cuyo manejo se realiza manualmente y con escasa tecnificación. Para las especialistas del INTA es “una oportunidad para la agricultura familiar y para la pequeña producción del NOA” por tratarse de un cultivo íntimamente vinculado con los conocimientos ancestrales y la historia de la región.

Se trata de un pseudocereal sin gluten y con un alto contenido en proteínas, calcio, fósforo, hierro y magnesio. El grano se consume de manera similar al arroz o molido en harinas. Además, tiene con gran adaptabilidad al medio, tolerancia a la escasez de agua y resistencia a enfermedades.

El proceso de recuperación contó con la colaboración del Plan Nacional de Seguridad Alimentaria, Subsecretaría de Desarrollo Local y Economía Social, Prodernoa, las universidades de las provincias del NOA, fundaciones, municipalidades, escuelas, radios comunitarias, clubes sociales y deportivos.

 

 

 

 

 

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