22 de octubre de 2010

La agricultura familiar tiene crédito

En el cierre del Encuentro del Mercosur ampliado máquinas y herramientas para la agricultura familiar en el INTA Corrientes se expusieron diversas líneas de apoyo para los pequeños agricultores.

El cartel de bienvenida al segundo y último día del Encuentro del Mercosur ampliado máquinas y herramientas para la agricultura familiar en el INTA Corrientes es la síntesis de la jornada: “Tenemos el objetivo de generar un ámbito propicio de encuentro, visualización y discusión entre los actores de los ámbitos públicos y privados relacionados con la generación, producción, difusión, utilización y financiamiento de tecnologías apropiadas para la agricultura familiar a nivel regional”.

Con esta consigna como bandera se realizó la síntesis del taller “Problemas y oportunidades para la producción y comercialización de máquinas y herramientas” junto con una serie de exposiciones de distintos organismos estatales que expusieron las distintas líneas de apoyo con las que hoy cuenta la agricultura familiar.

Así, los visitantes –los había desde Bariloche hasta Jujuy y de países limítrofes– escucharon con atención a Alberto Gandolfo –funcionario del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación –, Analía Vera  –Consejo Federal de Inversiones CFI–, Alejandro Naclerio –Coordinador del Programa Sistemas Productivos Locales, Sepyme–  Patricia Segovia –Fondos Fiduciarios, Ministerio de Hacienda y Finanzas de Corrientes–,  Javier Ortega –Director Ejecutivo de la Fundación ArgenINTA–, Susana Márquez –del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Prosap– y Fabián Ríos –del BancoNación Fideicomiso–

Por su parte, los fabricantes de maquinarias para el desarrollo productivo de la agricultura familiar dieron a conocer las fortalezas, debilidades y amenazas con las que cuentan desde sus espacios productivos.

Entre las potencialidades más recurrentes surge la innovación en la construcción de nuevas herramientas, fuerza productiva y de trabajo, adaptabilidad, conocimiento del territorio al que dirigen su fabricación de pequeñas maquinarias y experiencias.

Las problemáticas surgen en torno a la falta de mayor capacitación, mejorar las líneas de créditos, falta de proveedores nacionales para insumos, largas distancias para acceder a las herramientas. A todo esto, ellos proponen unirse entre los talleres de trabajo, lograr una mayor apertura por parte del Estado, articular entre instituciones y avanzar en planos normativos para tener más compradores no sólo en la Argentina sino en el exterior.

Con esta base de fortalezas, necesidades y soluciones propuestas para un mejor futuro tanto para las pequeñas empresas que fabrican maquinaria como para las familias que necesitan de la herramienta para su trabajo cotidiano, se expusieron una serie de líneas de apoyo por parte de diversos actores.

Manos que tienden manos

Gandolfo, destacó que desde el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación se acompaña a las pequeñas organizaciones de trabajo apuntalando los microcréditos “como una base sólida para acompañar al sector productivo, comunitario y transformador  que constituyen los pequeños emprendedores claves para avanzar muy fuerte en la necesaria producción de alimentos”.

“En nuestra filosofía de trabajo las organizaciones sociales son la llave para la administración de microcréditos. Son la base de la pirámide para la distribución tan necesaria de la riqueza”, cerró el funcionario.

 Analía Vera se refirió a los créditos que el CFI otorga a las actividades productivas tanto para pequeños como para medianos emprendedores con porcentajes de hasta el 80% de las inversiones con montos que según el solicitante varían entre 50 mil y 350 mil pesos. “Estos créditos creemos que son muy importantes para la reactivación productiva genuina”, señaló la disertante.

El coordinador del Programa Sistemas Productivos Locales, además de explicar los alcances de esta propuesta de la Sepyme del Ministerio de la Producción de la Nación remarcó que “es clave organizarse y asociarse. Por esto nuestra herramienta está dirigida a productores y fabricantes de maquinarias que buscan desarrollar sus sistemas productivos locales y que buscan unirse para hacerse fuertes y más grandes”.

“La idea fuerza de esta coordinación es generar un sistema sólido capaz de generar y reproducir las fuerzas productivas y el conocimiento”, cerró Naclerio.

Segovia, por su parte se refirió a líneas de fondos de la provincia de Corrientes (www.fdrcorrientes.com.ar) que fomentan el desarrollo y la producción. Además, mostraron  los alcances del Instituto de Fomento Empresarial (IFE).

Ortega, en este marco, dijo que “desde la Fundación ArgenINTA se busca apoyar los criterio dinámicos. Es decir en lo que tiene que ver con un proyecto de un pequeño emprendedor, la Fundación no repara en sí esta persona tiene fondos que los avale o no sino que nos fijamos en las tecnologías blandas en lo que tiene que ver con el asociativismo y la organización, y duras: que esté aplicando una tecnología que sea desarrollada o avalada por técnicos del INTA. Dadas estas condiciones se le puede brindar a quien lo necesite alguna ayuda económica para que éste pueda llegar a sus objetivos”

El director ejecutivo de la Fundación ArgenINTA explicó que este mecanismo se realiza mediante el programa Interris, y subrayó que “hasta ahora de los 25 proyectos a los que estamos apoyando en todo el país ninguna tiene deudas y todos están avanzando en firme con sus propuestas”.

En esta línea, Susana Márquez, expresó: “Frente a la abundancia de líneas de apoyo debemos articular el sub sector de la maquinaria agrícola familiar y que esto implique un trabajo coordinado con las instituciones que dejaron sus propuestas de créditos. Más allá de la información recibida se debe planificar en concreto para que obtengan apoyos no sólo en lo económico sino desde la planificación para que quienes necesiten sepan cuál es su mejor conveniencia de todo el abanico de propuestas que se abrieron en este panel de trabajo”.

Ríos informó sobre las posibilidades que el Banco Nación brinda a los emprendedores que necesitan créditos para crecer desde lo productivo tanto quienes fabrican máquinas para la pequeña agricultura familiar como para quienes necesitan de esos instrumentos como forma de motorizar su producción familiar.