05 de marzo de 2011

Biocombustibles: un desarrollo que ya exporta por U$S 1.300 M

En el INTA nada se pierde, todo se transforma. En el marco de Expoagro 2011, el parque de la energía mostró los resultados de estudios enfocados a garantizar la sustentabilidad de la producción.

Jorge Hilbert, coordinador del Programa Nacional de Bioenergía del INTA, destacó que “el INTA trabaja en biocombustibles lo que significa una oportunidad porque la Argentina se encuentra en los primeros puesto en exportaciones de biodiesel a nivel mundial, un negocio de más de U$s1300 M con un millón de toneladas exportadas en 2010”. 

Para el coordinador “la humanidad se ve enfrentada con un cambio de paradigma que radica en la diversificación de las fuentes de energía, juntamente con una preocupación creciente por los aspectos ambientales”. 

Los biocombustibles son alcoholes, ésteres y otros compuestos químicos producidos a partir de biomasa –toda materia obtenida por fotosíntesis–, residuos de la agricultura y actividad forestal y desechos industriales, como los desperdicios de la industria alimenticia. Los productos más desarrollados y empleados son el biodiesel y el bioetanol. 

Los ecosistemas naturales, los cultivos y las plantaciones aptas para generar bioenergía pueden realizarse con criterios de sustentabilidad, ya que su introducción en los sistemas agrícolas permite diversificar y ampliar la rotación de cultivos y sustituir a los monocultivos. Además, las tierras deforestadas, degradadas y marginales pueden restablecerse con esas plantaciones y ayudar así a combatir la desertificación. 

Hilbert sostuvo que “en la última década, los biocombustibles líquidos han adquirido importancia creciente a nivel global con una particular participación en el sector del transporte. En este contexto, la función de la agricultura como fuente de recursos energéticos está adquiriendo un desarrollo creciente, impactando sobre los mercados mundiales”. 

Lo que sobra no se tira… se transforma Los principales desarrollos que el instituto expuso en esta muestra estuvieron relacionados con el aprovechamiento de residuos agropecuarios de cosecha de caña de azúcar: briquetas de carbón a través de un previo proceso de pirolisis y prensado para la extracción de jugo para transformarlo en bioetanol.

Prensado de caña de azúcar para la extracción de su jugo.

 

Además, los visitantes pudieron observar el sistema de información geográfica para la evaluación de la biomasa, tanto de los cultivos como de los residuos. 

En esta línea, hubo desarrollos específicos para pequeños y medianos productores que aprovechan la energía hidráulica y solar a bajo costo provistos por el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar (CIPAF).