17 de septiembre de 2010

El INTA sembró esperanza en la feria de semillas

4 mil productores de más de 500 organizaciones de agricultores participaron de la 1º Feria de Semillas Nativas y Criollas.

Con la presencia del Ministro de Agricultura, Julián Domínguez y la Ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, se inauguró la Primera Feria Nacional de Semillas Nativas y Criollas Sembrando Esperanza. Participaron 4 mil productores de más de 500 organizaciones de agricultores familiares de todo el país. Multiplicidad de voces se dieron cita en la Casona “Santa Rosa” del Parque Pereyra Iraola para sensibilizar a la ciudadanía sobre el rol que juega la semilla y la diversidad biológica en la construcción de la soberanía alimentaria.

El INTA participa activamente de esta convocatoria a través del Cipaf y sus institutos del NOA, NEA, Cuyo y Región Pampeana, el Programa Pro-Huerta y la Estación Experimental AMBA. “Esta feria es una fiesta popular donde se ponen en valor los saberes de la agricultura familiar y la conservación de los recursos genéticos ancestrales. Este encuentro lo que hace es reconocer los saberes productivos de cada paraje del país, un sector que rescata la semilla como símbolo de alimento, de vida y como base tecnológica de su producción. Desde el IPAF lo que hacemos es rescatar y validar estos conocimientos y fortalecerlos con un enfoque científico para que estén disponibles para los agricultores familiares”.

Políticas públicas para la agricultura familiar

En el acto de apertura el ministroDominguez valoró la producción local de semilla criolla y consideró que la tierra es un bien social. “Proponemos una Argentina de propietarios: quien trabaja la tierra, que tenga la tierra”, sostuvo el funcionario. Instaló el concepto de propiedad social agropecuaria y sostuvo que el Estado debe estar presente para compartir la problemática de este sector y encontrar los recursos jurídicos que otorguen plenos derechos a los pequeños productores.

La ministra Kirchner advirtió que no bajarán los brazos en la construcción de políticas públicas. “Desde 2003 elegimos el camino de la soberanía alimentaria desde la producción. Hemos logrado construir todo un entramado social que nos permite trabajar articulados, apoyando a los pequeños productores”, explicó. A su turno, y en representación de la Mesa Provincial de Organizaciones de Productores Familiares de Buenos Aires, Martín Goizueta consideró que esta feria constituye un hecho político que permite hacer visible un sector que aporta a una patria más justa y solidaria. Explicó que los productores familiares llegan aquí tras un largo proceso histórico y que, si bien reconocen las políticas activas que se implementan desde el Estado, consideran necesario que el modelo de desarrollo rural ponga el eje en la sustentabilidad y la justicia social para que en ninguna mesa de los argentinos falte un alimento.

“Queremos recuperar la función social de la tierra y construir con coraje un modelo de desarrollo que mire al futuro, porque este es un sector que produce alimentos sanos, variados, agroecológicos para la mesa de nuestro pueblo resguardando los recursos naturales”.