Uva de mesa: recomendaciones de calidad

El pardeamiento del raquis, el desgrane del racimo, la pérdida de firmeza y el manchado de las bayas, son defectos que reducen marcadamente la calidad.

Para afianzar la producción y exportación de uva de mesa de la región de Cuyo, disminuir las pérdidas por falta calidad en poscosecha es un asunto prioritario. De acuerdo con María Isabel Quiroga, investigadora en postcosecha de frutas y hortalizas del INTA Mendoza, en los mercados de destino se registran mermas por más del 25%.

La producción de uva de mesa para acceder a mercados internacionales demanda excelente calidad e inocuidad. Un manejo adecuado en poscosecha es clave para lograrlo.

El Laboratorio de Poscosecha de esa unidad del INTA identificó los puntos críticos que disminuyen la calidad de la uva de mesa. “Demoras entre la cosecha y el empaque, tipo de envase, retraso en el ingreso a frío, deficiencia del proceso de preenfriamiento y condiciones de conservación, sumado a la presencia de podredumbres causadas por hongos –Botrytis cinerea–, son limitantes de la vida útil”, explicó Quiroga.

“Cosechar con la madurez óptima seg