17 de agosto de 2011

Tucumán, el jardín de las frutas finas

La provincia exporta arándanos y frutillas por más de U$S 40 M a más de 20 países. Será sede del II Simposio Internacional de Frutas Finas, el 19 y 20 de agosto.

Con 1.700 hectáreas destinadas al cultivo de berries, la provincia de Tucumán es uno de los más importantes núcleos productivos de este tipo de cultivos: exporta arándanos frescos y frutillas congeladas por más de 40 millones de dólares a una veintena de países, por lo que generan una alta cantidad de puestos de trabajo e ingreso de divisas.

“La Argentina posee características agroecológicas diferenciales que le permiten obtener fruta de primicia destinada principalmente al hemisferio Norte: los Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea”, expresó Soledad Carbajo, especialista en frutihorticultura del INTA Famaillá, Tucumán. Al ser productos en contra estación, estos cultivos poseen atrayentes ventajas: “Con el uso de variedades tempranas y un buen manejo planificado, la Argentina tiene la posibilidad de producir desde octubre y posicionarse en el mercado internacional de las frutas finas”, señaló Carbajo.

De hecho, la Argentina es el tercer productor sudamericano de frutilla después de Brasil y Chile, mientras que en arándano es el segundo después de Chile. Además, es un destacado exportador de plantines de frutilla, con viveros localizados principalmente en Chubut y, en menor medida, Neuquén, Mendoza y Tucumán.

En este contexto y por segundo año consecutivo, la ciudad tucumana de San Isidro de Lules –uno de los polos agroindusriales de berries más importantes del país– será sede del II Simposio Internacional de Frutas Finas, que se desarrollará el 19 y 20 de agosto organizado por el INTA Famaillá con el apoyo de la municipalidad local y el Instituto para el Desarrollo Productivo de Tucumán.

“A diferencia del año pasado vamos a agregar dentro de la temática todo lo referido a dos frutas que anteriormente no hemos abarcado, como la frambuesa y la zarzamora”, adelantó Daniel Kirschbaum, coordinador del proyecto nacional Frutilla del INTA Famaillá y uno de los organizadores del simposio.

El consumo mundial de las frutas finas registra un aumento creciente ya que son alimentos funcionales con excelentes propiedades nutritivas y terapéuticas, además de presentar colores, formas y sabores muy atractivos. En particular, los arándanos se destacan por sus cualidades hipocalóricas, antioxidantes, nutritivas y medicinales. Su cultivo en la Argentina se extiende en unas 1.200 ha en Tucumán, lo que representa el 46% de la superficie total del país.

Por su parte, la producción de frutilla es otra actividad destacada en la provincia: se cosechan 600 hectáreas por año, que producen entre 30 y 40 toneladas cada una. Según Sergio Salazar, investigador del grupo de frutas finas del INTA Famaillá: “Al Sur de la provincia hay productores premium o líderes que llegan a obtener hasta 70 toneladas por hectáreas”.

Entre el 60 y el 70% de la exportación de este fruto se realiza en forma de congelados a los países del hemisferio Norte, entre los que se destacan los Estados Unidos y Alemania. El resto es vendido como fruta fresca a Brasil, Chile y Uruguay.

“El objetivo del simposio es llegar a todos los productores, desde el pequeño hasta los exportadores, por eso la entrada es libre para todos los que quieran asistir y estén interesados e invitamos a todos los estudiantes, a los profesionales y aquellas personas vinculadas a los servicios y la alimentación sana”, destacó Kirschbaum. “Los berries tienen muchas propiedades benéficas para la salud, así que invitamos a los profesionales y a los interesados en el tema que se acerquen”, finalizó.

Con entrada libre y gratuita, el simposio está destinado a productores, técnicos, extensionistas, consultores, profesores, estudiantes y público en general. Entre las disertaciones, a cargo de especialistas nacionales e internacionales, se destacan el manejo de nuevas variedades, perspectivas comerciales, producción de material vegetal y producción en macrotúneles.

Los interesados podrán participar de conferencias y charlas sobre diversos aspectos técnicos y comerciales de las cadenas de valor de frutilla, arándano, frambuesa y zarzamora. Además, habrá visitas a lotes demostrativos del INTA y de empresas vinculadas a la oferta genética.

Se trata de un ámbito de reunión ideal para todos los involucrados en las cadenas de valor de las frutas finas, considerado una de las principales herramientas estratégicas del INTA para contribuir al desarrollo territorial, reducir la brecha tecnológica entre agricultores familiares y grandes empresas productoras y fortalecer la consolidación del clúster de frutas finas de Tucumán.