27 de mayo de 2016

Nuevo edificio modelo para conocer el comportamiento de los insectos

Referente nacional e internacional en investigación de plagas forestales, el Grupo de Ecología de Poblaciones de Insectos del INTA Bariloche –Río Negro– amplía sus capacidades orientadas a minimizar el impacto sanitario y económico de estas especies en la región.

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El Grupo de Ecología de Poblaciones de Insectos (GEPI) del INTA Bariloche –Río Negro–, referente nacional e internacional en investigación básica y aplicada en plagas forestales, contará desde hoy con un edificio modelo que permitirá ampliar sus capacidades vinculadas al estudio de insectos que revisten importancia sanitaria y económica para la región.

Mauro Sarasola, director del INTA Bariloche, destacó que las nuevas instalaciones “permitirán fortalecer las actuales líneas de investigación del grupo, potenciar el desarrollo de nuevas ideas en el área de la entomología aplicada y fortalecer su posición de referencia en la temática”.

En esa línea, expresó que “el trabajo en el manejo integrado de plagas forestales del equipo es un ejemplo de la importancia que tiene la articulación interinstitucional, en este caso de dos organismos del sistema científico argentino”, en referencia al trabajo conjunto con el Conicet. “Las investigaciones que se realizan permiten formular recomendaciones aplicadas de manejo con rigor científico, destinadas a productores, técnicos, la industria y los organismos públicos”, comentó.

Para Juan Corley, investigador y jefe del laboratorio, “los estudios sobre la ecología de las especies resultan clave debido a que nos permite conocer el por qué y cómo cambian los tamaños de sus poblaciones, cómo interactúan entre sí y qué papel cumplen en diversos ecosistemas”.

En ese sentido, señaló que este edificio pone en valor la importancia de una disciplina como la entomología, de escaso desarrollo local. “Es una oportunidad para capacitar nuevos recursos humanos y contar con el equipo necesario para prevenir las pérdidas que ocasionan por las plagas actuales y las potenciales”, aseguró.

El trabajo en el manejo integrado de plagas forestales del equipo es un ejemplo de la importancia que tiene la articulación interinstitucional.

El grupo, integrado por siete investigadores y tres becarios del INTA y el Conicet, lleva adelante líneas de estudio en ecología poblacional, invasiones y comportamiento de insectos plaga y de sus enemigos naturales. “Nuestro equipo resuelve de modo cotidiano consultas del ámbito urbano y rural del área de influencia, en insectos del ámbito forestal en general, por contar con colecciones de referencia”, destacó Corley.

Villacide: “El Plan Nacional de Monitoreo de la Avispa de los Pinos –Sirex noctilio–, es un ejemplo de los resultados de las investigaciones realizadas sobre la ecología de la plaga”.

Un espacio de investigación y transferencia

Con una superficie de 170 metros cuadrados, laboratorios y salas experimentales, fue construido y equipado gracias al financiamiento del Ministerio de Agroindustria de la Nación, mediante los proyectos forestales ejecutados por la Unidad para el Cambio Rural (UCAR) y de un refuerzo presupuestario gestionado por el INTA.

El grupo de ecología de poblaciones de insectos tiene una reconocida trayectoria en docencia universitaria y cuenta con más de 90 artículos científicos publicados. “Se vincula con instancias de desarrollo y transferencia de tecnología y de divulgación científica”, dijo Corley.

La obra contempla oficinas para investigadores y becarios, sala de reuniones y otras facilidades, un laboratorio central dotado de elementos de seguridad y cinco salas experimentales con ambiente controlado.

En el área de laboratorios y salas experimentales cuenta con una campana de eliminación de gases, campana de flujo laminar, estufa de secado, autoclave, equipos de óptica, equipos de frío, incubadoras, además de equipamiento especifico entre los que se desatacan los molinos de vuelo, túnel de vuelo, olfatómetros y electroantenógrafo.

Para mejorar el uso de cebos tóxicos se estudian las preferencias alimentarias, estrategias de forrajeo y el éxito de invasión en insectos sociales plaga, como las hormigas y avispas.

Investigación en plagas forestales

En la Argentina, las líneas de investigación se enfocan en la ecología química con el monitoreo de plagas y la ecología de invasiones con estudios de dispersión, el análisis de datos de riesgo y modelado para comprender invasiones presentes y diseñar estrategias de vigilancia para las ausentes.

Según explicó Sarasola, más allá del trabajo específico para prevenir invasiones de insectos que afectan a la actividad forestal en la región, “el equipo se posicionó frente al tratamiento de otras plagas de importancias agronómica”.

Para Jose Villacide, investigador del GEPI, acciones como el diseño del Plan Nacional de Monitoreo de la Avispa de los Pinos –Sirex noctilio–, en coordinación con el Senasa y la UCAR, “es un ejemplo de cómo los resultados de las investigaciones realizadas sobre la ecología de la plaga fueron el sustento para la información de las directrices técnicas”.

En cuanto a las otras líneas que lleva adelante el grupo, Corley señaló que se enfocan en “la ecología del comportamiento de parasitoides usados en control biológico para aportar a un marco teórico que permita mejorar las capacidades en la introducción, cría y liberación de enemigos naturales para combatir plagas forestales”.

Para mejorar el uso de cebos tóxicos, tanto en el efecto como en la reducción del impacto sobre objetos no blanco, estudian las preferencias alimentarias, estrategias de forrajeo y el éxito de invasión en insectos sociales plaga, como las hormigas y avispas.