06 de julio de 2010

Mastitis: problema recurrente, control posible

La presencia de mastitis en los tambos reduce la producción de leche en un 5 y 10%. Recomendaciones del INTA Rafaela para detectar esta infección y controlarla.

Técnicos del Proyecto Lechero del INTA Rafaela indicaron: “Las medidas a aplicar en casos extremos son siempre muchos más costosas que la prevención”. Cuando más del 5% de las vacas del rodeo tiene recuentos de células somáticas mayores a 200.000 es recomendable “enviar una muestra de leche del tanque a un laboratorio habilitado -como el laboratorio de Salud Animal del INTA Rafaela- para conocer las bacterias causantes de la mastitis y saber si se trata de microorganismos contagiosos o ambientales”.

Además, los técnicos aconsejan “tomar muestras individuales de algunas vacas con casos clínicos o subclínicos para determinar los agentes causantes y así decidir, junto al veterinario, los productos más convenientes para su tratamiento”.

La mastitis es la inflamación de la glándula mamaria producida por bacterias, hongos, micoplasmas y algas. Un eficiente control de esta enfermedad implica “realizar una rutina que garantice la higiene y limpieza de los pezones, antes y después de la colocación de las pezoneras”.

Además, es importante que la máquina de ordeño “tenga un service cada 3 meses y las pezoneras se reemplacen cada 2000 ordeños”. A su vez, se deberá realizar “terapia con antibióticos durante la lactancia y al inicio del período seco” y “descartar a aquellas vacas con infección crónica”, indicaron los especialistas.

En detalle

La mastitis es una afección frecuente en el ganado bovino, causado por una bacteria que endurece los pezones y la ubre del animal y corta el suministro de leche. Los microorganismos causantes se clasifican en contagiosos y ambientales.

En el primer caso, los organismos que la producen viven en la glándula mamaria y en la piel del pezón, mientras que en las mastitis ambientales están en el ambiente de las vacas: suelo, silabes y bosta.