09 de marzo de 2015

“La Lola” comenzará a fabricarse a escala industrial

El INTA y la firma santafesina Dolbi S. A. fabricarán una cosechadora autopropulsada que recolecta, limpia y enfarda el algodón. Además, protege la producción durante la poscosecha.

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Con el antecedente de la Javiyú, que revolucionó el sector algodonero, el equipo técnico del INTA Reconquista –Santa Fe– impulsa la fabricación y comercialización de “La Lola”. Se trata de una cosechadora autopropulsada que, en forma simultánea, recolecta, limpia y enfarda el cultivo. Además, a diferencia de las máquinas tradicionales, este modelo incorpora una película plástica que protege la fibra cosechada y facilita su traslado.

La Lola será fabricada por la empresa Dolbi S. A., por medio de un convenio de vinculación tecnológica con el instituto. Según explicó Elbio Dolzani, vicepresidente y coordinador de Investigación y Desarrollo de la firma, a fines de 2015 estaría listo el primer prototipo industrial para ser evaluado. “Una vez finalizado ese período de prueba, podríamos fabricar cinco equipos –preseries– que deberán ser testeados en distintas zonas algodoneras del país”, detalló Dolzani.

El empresario destacó el potencial innovador de la tecnología y estimó que en 2018 se llevaría a cabo la primera fabricación seriada de 10 ejemplares con destino al mercado. “Para 2020, pronosticamos una demanda anual de 30 a 40 equipos”, precisó.

“Sostener los procesos de innovación en el tiempo y articular con el sector privado son estrategias clave para alcanzar los logros institucionales”, expresó Gabriel Lacelli, director del INTA Reconquista.

“El INTA busca dar respuestas eficientes a los principales problemas de manejo, de mecanización para diferentes etapas del cultivo y de mejoramiento genético –continuó Lacelli–. En este contexto, el desarrollo de maquinarias, capaces de recolectar algodón con niveles de pérdidas físicas y calidad tolerables y a un costo competitivo, constituye un gran desafío”.

Nombrada en honor a la colonia homónima donde se ubica el INTA Reconquista, la Lola se comercializará bajo el modelo HAC 4000. El primer prototipo se presentó en abril de 2013 y ese mismo año, en el marco de la novena edición del Concurso Nacional de Innovaciones del Ministerio de Ciencia de la Nación, fue galardonado con el premio Innovar.

A diferencia de las máquinas tradicionales, este modelo incorpora una película plástica que protege la fibra cosechada y facilita su traslado.

“La Lola” en detalle

Se trata de una cosechadora autopropulsada que puede levantar entre 15 y 18 toneladas por día. También cuenta con un sistema de limpieza que elimina las impurezas del algodón, lo enrolla y forma fardos cilíndricos de hasta 700 kilos que, cubiertos por una película plástica, quedan listos para su traslado.

“Este sistema de protección favorece el manejo durante la poscosecha, uno de los principales inconvenientes que tiene el sector algodonero tanto en la Argentina como en otros países”, aseguró Dolzani.

Así, la máquina sintetiza tres procesos en uno: en forma simultánea, extrae, prensa y protege el algodón. Esto permite obtener un producto de óptima calidad, mejor rendimiento y mayor rentabilidad y, por lo tanto, reduce tiempos y costos.

El prototipo se basó en una vieja cosechadora donada por la Asociación para el Desarrollo del Sur del Departamento General Obligado y norte de San Javier –Santa Fe–. Fue diseñado por Orlando Pilatti y Víctor Ferezín, técnicos del INTA Reconquista, e incorporó una plataforma autolimpiante desarrollada por tres jóvenes de Villa Minetti. Esta etapa se realizó con el financiamiento de la Asociación para la Promoción de la Producción Algodonera y de Dolbi.

La máquina sintetiza tres procesos en uno: en forma simultánea, extrae, prensa y protege el algodón.

Una máquina con buenos genes

El principal antecedente de esta maquinaria fue Javiyú –voz guaraní que significa “capullo”–, una cosechadora de arrastre que estableció un nuevo paradigma de siembra y cosecha del algodón, basado en surcos estrechos con más de 200 mil plantas por hectárea. Esta innovación condujo al desarrollo del sistema “stripper”, que recolecta la totalidad del algodón en una sola pasada.

Según datos de la última campaña, en la Argentina se sembraron alrededor de 550 mil hectáreas de algodón en Chaco, Santa Fe, Santiago del Estero y Formosa. Gracias a la adopción de cosechadoras mecánicas como la Javiyú, Santa Fe marcó un nuevo récord histórico y extendió el cultivo a más de 156 mil hectáreas, que representan entre el 23 y 28 % de la superficie nacional.

“Sin duda, Javiyú revolucionó el sector algodonero”, expresó Dolzani y agregó: “Cerca del 40 % de la producción nacional se recoge con casi 400 de estas cosechadoras y se exportaron algunas unidades a Brasil, Paraguay, Colombia, Venezuela, Turquía e Irán”.

“Esta máquina fue adoptada por la inmensa mayoría de las pymes algodoneras”, remarcó Lacelli, al tiempo que destacó la articulación público-privada con Dolbi, también encargada de la fabricación en serie de la cosechadora.

“La Lola”: ficha técnica

• Ancho de cosecha: 3 m • Velocidad de cosecha: 5 km/h • Superficie por hora: 14.000 m2 • Tiempo por hectárea: 42” • Kilos por hora: 3.500 kg/h • Rinde por hectárea: 2.500 kg/ha • Hectáreas por jornada (8 horas): 11 ha • Kilos por jornada: 28.000 kg • Rollos por jornada: 43 unidades de 650 kg