18 de agosto de 2011

La cebadilla que produce más y sin estrés

Con un rendimiento de materia seca 8% superior a otras variedades, tolerancia a estrés hídrico temporario, gran potencial productivo y estabilidad se presentó esta nueva variedad.

El INTA Pergamino –Buenos Aires– inscribió un nuevo cultivar de cebadilla criolla multilínea caracterizado por tener alta producción de materia seca, entre 5 y 8% superior a otras variedades, precosidad, vigor de planta, tolerancia a estrés hídrico temporario y enfermedades.

Pedro Rimieri, especialista en genética vegetal del INTA Pergamino –Buenos Aires– y obtentor de la nueva variedad, destacó que INTA Calvu “tolera sequías temporales por su sistema de raíces vigorosas”. Esta particularidad, agregó, “le permite recuperarse rápidamente aún con escasas precipitaciones”.

De acuerdo con el técnico, el material posee diferencias cualitativas en precocidad, macollamiento –capacidad de rebrotar después del pastoreo o corte– y proporción de hojas, que le aportan características de adaptación y calidad nutritiva superiores.

Ensayos comparativos con las variedades comerciales más difundidas mostraron a INTA Calvu con un rendimiento entre 5 y 8% superior. “De hecho, el material produjo 9.750 kilogramos de materia seca por hectárea, 600 kilogramos más que las cebadillas promedio evaluadas en un período caracterizado por la escasez de pasto –fines de invierno y principios de primavera–”, señaló Rimieri.

En este sentido, estudios conducidos por especialistas de esa unidad del INTA determinaron que la nueva variedad presenta mayor proporción de hojas (láminas) que los cultivares comerciales.

“Las hojas de color verde azulado son 0,22 centímetros más angostas, 3,0 centímetros más largas que el cultivar Luprime y con una altura de planta en floración 24 centímetros superior a Fierro Plus INTA”, expresó el especialista quien además resaltó que es de ciclo intermedio: “Entre 7 y 12 días más precoz que los cultivares Fierro Plus INTA y Luprime, respectivamente”.

Según Rimieri, la nueva variedad produce forraje de alta digestibilidad y bajo contenido de fibra, con mayor proporción de hojas que el germoplasma de origen. “En los períodos de mayor producción otoño-primaveral, la digestibilidad varió entre 84 y 67%, mientras que el rango de fibra osciló entre 43.6 y 61%, valores de calidad aceptables, aún para el estado de panojamiento”.

Se trata de un cultivar con enormes posibilidades en sistemas intensivos debido a, principalmente, su gran crecimiento inverno-primaveral, alta calidad y preferencia animal. Además, la cebadilla criolla puede utilizarse como complemento de pasturas perennes y es apta para pastoreo directo, heno y silaje.

El mercado varietal de la cebadilla criolla está en desarrollo y las principales empresas semilleras de forrajeras son las protagonistas. Para sumarse a ese proceso, el INTA Pergamino junto con la empresa Semillera Jáuregui S.R.L. firmaron un convenio de trasferencia del nuevo cultivar mejorado de cebadilla criolla.

INTA Calvu fue recientemente inscripto en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares del INASE –Instituto Nacional de Semillas–, que “toma como base la utilización de germoplasma altamente adaptado y probado en el INTA para contribuir a la fiscalización obligatoria en esta especie, en la que el INTA ya tiene cuatro cultivares difundidos”, indicó Rimieri.