Alianza Mundial del Suelo | 10 de diciembre de 2021

El INTA lidera la Red Mundial de Laboratorios de Suelos

En el marco del encuentro anual, Miriam Ostinelli –especialista del Instituto de Suelos del organismo– asumió la presidencia de la red, un espacio participativo integrado por 750 laboratorios pertenecientes a más de 200 países. Es la primera vez que Latinoamérica preside la red.

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La Red Mundial de Laboratorios de Suelo (Glosolan, por su sigla en inglés) se creó en 2017 para fortalecer la capacidad de los laboratorios en análisis de suelo y para responder a la necesidad de armonizar los datos analíticos de suelo. En el marco del encuentro anual, Miriam Ostinelli –especialista del Instituto de Suelos del organismo– asumió la presidencia de la red.

“Hoy la tarea es escalar la información armonizada que se está generando a nivel global y llevarla a los laboratorios en cada país”, expresó Ostinelli y explicó que “Glosolan es una red participativa en la cual los laboratorios miembros y expertos en análisis de suelo comparten su información y experiencias con el propósito de desarrollar estándares armonizados y material de capacitación que es publicado en la página web de la red”.

La armonización de métodos, unidades y datos es crítica para brindar información confiable, comparable y consistente entre países y proyectos. En este sentido, el trabajo de Glosolan es esencial para llevar adelante la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el mandato de la FAO sobre seguridad alimentaria y nutrición a nivel mundial.

La red cuenta con alrededor de 750 laboratorios pertenecientes a más de 200 países y continúa en crecimiento. Después del establecimiento de las Redes Regionales de Laboratorios de Suelos para Asia (SEALNET) en 2017, América Latina y el Caribe (LATSOLAN) en 2018 y el Área Pacífico (ASPAC), África (AFRILAB) y Europa / Eurasia (EUROSOLAN) en 2019, en 2020 GLOSOLAN lanzó la Red Regional de Laboratorios de Suelos para el Cercano Oriente y África del Norte (NENALAB).

La red cuenta con alrededor de 750 laboratorios pertenecientes a más de 200 países y continúa en crecimiento.

“Glosolan es una red muy joven y, hasta ahora, la única presidencia la ejerció Ms. Nopmanee Suvannang, de SEALNET, la red de Asia”, indicó Ostinelli quien señaló que, en cuatro años, “la red mundial creció gracias al trabajo en armonización de protocolos, en planificación de capacitaciones y en la organización de controles interlaboratorios”.

Sin embargo, “ahora es necesario profundizar ese proceso, incrementar la participación de los laboratorios que integran las diversas redes regionales, dictar las capacitaciones que se han venido planificando e implementar en los laboratorios de referencia de cada país los protocolos que ya se han armonizado”, subrayó la Presidenta de Glosolan.

Los beneficios que tienen los laboratorios de suelos al trabajar en red son enormes: en primer lugar, contar con el respaldo del conjunto de pares, y poder acceder a herramientas de control de la calidad de sus resultados que, actuando de manera aislada, es muy difícil y costoso de lograr.

El trabajo en red permite sumar capacidades y potenciar el conocimiento y la experiencia de los integrantes. En este marco, no pueden dejar de mencionarse las ventajas de llevar adelante un trabajo colaborativo, donde se articulan diversos actores, diversas visiones y diferentes experiencias, comentó la nueva presidenta de la red.

En ese sentido, “las estructuras en red actúan como un elemento aglutinador, generando un espacio de diálogo no sólo entre los laboratorios que la integran, sino también con otros organismos y organizaciones en diferentes niveles (tomadores de decisiones, usuarios de la información que se genera en los laboratorios, productores, etc.) facilitando los intercambios y el crecimiento armónico de las capacidades”, puntualizó Ostinelli.

La articulación de actividades permite generar herramientas que benefician a la tarea de los laboratorios y dan prestigio a la labor que estos realizan, potenciando al análisis de suelo (en este caso) como una herramienta de alto valor para el diagnóstico de la calidad y salud del recurso suelo, recurso indispensable para la producción de alimentos, no renovable y cada vez más escaso a nivel mundial.  

Para concluir, Ostinelli resaltó que “hoy la tarea es escalar la información armonizada que se está generando y llevarla a la base de la pirámide de la red mundial, los laboratorios de cada país, donde está su sustento real”.