30 de diciembre de 2011

El Cono Sur tendrá agroalimentos más competitivos

Especialistas de los organismos de investigación agrícola de la región buscan mejorar las capacidades científico-técnicas para aumentar la competitividad en la producción de alimentos.

Con distintas estrategias asociadas con la gestión integral de la calidad y el agregado de valor, una plataforma específica del Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agroalimentario y Agroindustrial del Cono Sur (PROCISUR) busca aumentar la competitividad de los alimentos producidos en esa región.

Se trata de la Plataforma Regional de Calidad Integral del Sistema Agroalimentario (PReCISAA), coordinada desde la Argentina por Claudia González, quien también lidera el área estratégica de Tecnología de Alimentos del INTA. El equipo se completa con otros miembros de organismos de investigación regionales: Hans Mercado –por el INIAF de Bolivia–, Regina Lago –por la brasileña Embrapa–, Juan Martínez –en representación del INIA de Chile–, Paula Durruty –desde el IPTA de Paraguay– y Gustavo Britos –por el INIA uruguayo–.

“Uno de los mecanismos para incrementar la competitividad de los agroalimentos es darles un mayor grado de procesamiento, ya que la región vende fundamentalmente commodities”, expresó González, para quien de este modo se podría “diversificar la producción, segmentar la oferta y posicionar los alimentos en el exterior”. La técnica destacó, además, que “en todos los casos el incremento de la competitividad se logra mediante el agregado de valor y la mejora de las capacidades técnico-científicas en la región”.

De acuerdo con la especialista, agregar valor a los alimentos implica optimizar o renovar métodos de procesamiento y de servicios para darles un valor sustentable. “La mejora continua de la calidad requiere aplicar tecnologías más limpias, utilizar tecnologías emergentes –fundamentalmente de preservación de alimentos, como la de Altas Presiones Hidrostáticas– e implementar sistemas de trazabilidad y de gestión de la calidad, que incluyen la redacción de protocolos y el seguimiento de todas las etapas por las que pasa el alimento desde la cosecha hasta llegar a la mesa del consumidor”, detalló.

La propia plataforma asume como eje fundamental la calidad integral de los alimentos, “un concepto asociado a la innovación, presente en aspectos como inocuidad, nutrición, características sensoriales, estabilidad del alimento, procesos de preservación y gestión, que incluyen la trazabilidad, el cuidado ambiental y la calidad simbólica que representan los alimentos ligados al territorio”, explicó la coordinadora.

González: agregar valor a los alimentos implica optimizar o renovar métodos de procesamiento y de servicios para darles un valor sustentable.

En esa línea, entre las estrategias definidas en el documento base de la plataforma, que contempla varias etapas de acción, se incluye la revalorización de productos o alimentos por su origen o relación con el territorio: denominación de origen, indicación geográfica, marcas colectivas, que incluyen además el intercambio comercial basado en la equidad (comercio justo), con el objetivo de fortalecer las economías regionales.

Durante la primera etapa, la plataforma evaluará la composición y las propiedades funcionales de ciertos alimentos de la región, seleccionados y priorizados entre los países miembros. Así, comenzarán a trabajar con leche caprina y bovina, carne bovina, ovina y de llama, miel, palta, guayaba, stevia rebaudiana, cítricos (limón y naranja), tomate y quinua.

“Países como Paraguay y Bolivia son un valioso banco de germoplasma, poseen una cantidad de alimentos que ellos consumen habitualmente pero que no se conocen en el mundo, así como se desconocen las propiedades que puedan tener”, expresó, para señalar la necesidad de contar con esa información.

“Vamos a buscar información relacionada con la composición de esos alimentos considerados típicos o nativos en cada país, así como sobre sus potenciales propiedades funcionales para evaluar su implicancia para la salud humana”, dijo González.

Al mismo tiempo, la coordinadora subrayó que la plataforma buscará promover el desarrollo territorial y rescatar y reproducir culturas locales, a través de la diferenciación y valorización de alimentos por su calidad específica ligada al territorio, tema que será el eje de un curso a realizarse en agosto del próximo año en Paraguay a cargo de profesionales del Área Estratégica Tecnología de Alimentos del INTA (del INTA y extra INTA).

“Muchas de las grandes capacidades que están dentro el INTA se están volcando hacia la región”, indicó.