13 de mayo de 2015

Diversificar y agregar valor, la clave del éxito

Una cooperativa de Jujuy, que agrupa a 32 productores de llamas y ovejas, cuenta con un frigorífico propio y una planta para el procesamiento de fibras. INTA VA promueve estas experiencias de transformación local.

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En la localidad jujueña de Cieneguillas, a unos 70 kilometros al Oeste de La Quiaca, la cooperativa para el Desarrollo de la Cuenca de Pozuelos (Codepo) que agrupa a 32 productores de llamas y ovejas, cuenta con frigorífico propio con capacidad para faenar hasta 140 animales por día. Además, instalaron una planta para el procesamiento de fibras y lanas. Estas son las experiencias de transformación local promovidas por el programa INTA VA que, en su segundo ciclo de capacitaciones, hoy se desarrolla en San Juan.

Rubén Vilca, presidente de la Codepo, destacó el rol de la cooperativa como “la única manera de poder trabajar en pos de un objetivo común, que es el de valorar el producto y las actividades que llevan adelante los trabajadores de la Puna”.

En el noroeste Jujuy, tanto las llamas como las ovejas se crían en los pastos naturales de la Puna. “Cuando los recursos forrajeros naturales son escasos, ayudamos a los socios con la entrega de algún suplemento forrajero como el afrechillo de trigo o grano de maíz, para mantener el estado corporal de los animales”, señaló Vilca.

Con el apoyo de la Cooperativa, los productores de la región faenan y comercializan los animales en un frigorífico que cuenta con las normas sanitarias establecidas por el Senasa para tránsito provincial.

Con el foco puesto en conseguir nuevos mercados, trabajan para conseguir la habilitación Nacional. El frigorífico de la Codepo cuenta con una sala de faena, sala de desposte y cámara. Además, cuentan con un adecuado manejo de efluentes.

“Se separan los sólidos y se bombea la parte líquida. Los sólidos, luego de pasar por dos piletas, son enviados a la cama de lombricompuesto, donde se degradan los restos orgánicos y se transforman en un sustrato de alto valor comercial”, expresó Vilca quien aclaró que “este año se comenzará con la venta de sustrato a viveros de la región”.

De acuerdo con el presidente de la Codepo, si bien la comercialización de la carne de camélidos y ovina de la puna se viene trabajando desde hace tiempo, la intención es apostar a seguir creciendo.

“Próximamente se iniciará la construcción de una planta de embutido y chacinado, con la finalidad de proporcionarle un valor agregado al producto”, aseguró.

Asimismo, la Cooperativa cuenta con una planta de procesamiento de fibras y lanas, donde hacen una primera clasificación.

“Desde hace un tiempo, brindamos el servicio de esquilado a los productores de la región, tanto de ovejas como de llamas”, indicó el Presidente quien agregó: “Si bien, la comercialización de la carne es muy importante, las posibilidades que aparecen de crecer en la cadena de valor a partir de las lanas y las fibras no tienen techo”.

En la actualidad, la Cooperativa cuenta con el apoyo de instituciones como el Senasa, Control Comercial de la Provincia de Jujuy, el INTA, los municipios de la región. “Tenemos el acompañamiento muchas instituciones y hemos puesto mucho empeño en respetar todas las normas porque queremos estar a la altura de cualquier otro producto cárnico, para que la economía de la región se fortalezca”, afirmó Vilca.

Agregar valor, de La Quiaca a Ushuaia

El programa INTA VA 2015 continúa con su recorrido en su segundo ciclo de capacitaciones que ya visitó Jujuy y, ahora, se desarrolla en San Juan, tras los seis primeros encuentros realizados en Santa Cruz durante 2014.

Con una dinámica que combina charlas y debates técnicos con presentaciones de emprendimientos productivos de las diversas regiones, los encuentros formativos organizados por el instituto buscan promover la transformación local de las materias primas.

El proyecto tiene como misión lograr que los pequeños y medianos productores piensen en integraciones horizontales y verticales que les permitan participar en los eslabones de la cadena más rentables.

Todo ello, mediante la formación de empresas Pymes asociativas donde se logre escala, acceso a nuevos y mejores procesos primarios de producción y, fundamentalmente, se reduzcan los costos en base a la modernización y mecanización que aumentan la productividad laboral y mejoren los procesos industriales.