10 de octubre de 2012

Con VAO, 40% de industrialización para las exportaciones del agro para 2020

Para el técnico del INTA, Mario Bragachini, el impacto socioeconómico de este salto competitivo favorecerá el desarrollo del interior productivo. Ayer disertó en el congreso internacional de municipios.

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La propuesta de agregar valor a la producción en el lugar de origen, como estrategia para el desarrollo territorial, sigue definiendo la agenda agropecuaria y agroindustrial del país. Mientras muchos productores argentinos ya están embarcados en distintos emprendimientos que persiguen ese desafío, también los jefes comunales cobraron plena conciencia de su rol protagónico para impulsarlo. Así lo consideró Mario Bragachini, técnico del INTA Manfredi –Córdoba– y coordinador del  Proyecto de Eficiencia de Cosecha, Poscosecha y Agroindustria en Origen (Precop), quien además destacó el rol de la Subsecretaría de Agregado de Valor del Ministerio de Agricultura de la Nación, a cargo de Oscar Solís.

“La estrategia es concientizar a los intendentes de la importancia del valor agregado en origen, desde el punto de vista social y económico para el desarrollo”, sostuvo el especialista, para quien “eso tiene que incluir a todo la sociedad, con un plan estratégico y una mesa de gestión local permanente, en la que tienen que estar los educadores, los organismos de ciencia y técnica, la industria, el comercio y por supuesto las organizaciones de productores, para que el crecimiento y el desarrollo se den junto con el ordenamiento territorial”.

En esa línea, destacó el “sinergismo total” que puede lograrse con un salto de competitividad que favorezca los procesos de industrialización de productos agropecuarios y, en consecuencia, consolide un mayor posicionamiento en mercados internacionales. “Toda la exportación argentina del sector agropecuario y agroindustrial tiene un grado calculado de 22,8 por ciento de industrialización. Para 2020 se pretende elevar esa cifra al 40 por ciento”, explicó el técnico y añadió: “El impacto que puede llegar a tener ese mayor grado de industrialización, más el aumento de producción de 100 a 157 millones de toneladas de granos, llevaría a un saldo exportable de 40.000 a 100.000 millones de dólares”.

Bragachini disertó ayer en la XI Feria y Congreso Internacional para Gobiernos Locales, que se realiza hasta el 11 de octubre en el Centro de exposiciones de Costa Salguero, en la ciudad de Buenos Aires. Este congreso contará con más de 9.000 funcionarios municipales, provinciales y nacionales de 30 países y tendrán lugar actividades de actualización técnica en gestión de servicios municipales, capacitaciones en gestión de gobierno, presentaciones de experiencias y foros de debate.

“El INTA tiene la posibilidad de favorecer la generación de nuevos mercados en el exterior, puede salir a defender la calidad, la inocuidad y la denominación de origen de distintos productos argentinos”, dijo el coordinador. Como ejemplo, se refirió a la posibilidad de “llevar el know-how institucional en distintas cadenas –trigo, soja, maíz, carne bovina, leche– el modelo que se utilizó en maquinaria agrícola, donde el conocimiento del INTA en siembra directa, silobolsa, agricultura de precisión, eficiencia productiva, respaldó la venta de la maquinaria agrícola en 32 países”.

Junto a Bragachini, Francisco Anglesio, vicepresidente del INTA, participó de los paneles “Valor Agregado en Origen como estrategia territorial” y “Procesos de Innovación y Agregado de Valor en Origen” y estuvo en una mesa de la Federación Argentina de Municipios (FAM), con el ministro de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Arrieta.

 “Estamos dispuestos a asistirlos en lo que necesiten”, dijo Anglesio a  los intendentes, haciendo expresa la voluntad del organismo de acompañar  a las comunas para avanzar en el valor agregado y lograr su desarrollo territorial. “En cada uno de los lugares donde está presente el INTA hay potencialidades de generar industria y podemos ayudar a transformar procesos para obtener valor agregado en origen”, aseguró.

Los protagonistas, en el territorio

En algunas localidades del país con escasa actividad industrial, la aplicación de tecnología y el desplazamiento de la mano de obra llevan, señaló Bragachini, a problemas de demanda laboral que fundamentalmente afectan a los jóvenes: “Hay pueblos con índice demográfico negativo y, aunque tienen crecimiento, no tienen desarrollo. Entonces aparecen las figuras del parque industrial agroalimentario y del intendente como protagonista para generar la infraestructura necesaria”, agregó, mediante decisiones que apuntan al ordenamiento territorial desde la escala local pero con alcance regional, en el marco de políticas impulsadas desde el gobierno nacional.

Por esto el coordinador sostuvo: “Estoy convencido de que los intendentes están a la altura de la circunstancias. Estamos todos en un proceso de cambio, se están haciendo planes estratégicos, parques industriales, se gestionan créditos, procesos educativos, energía, rutas, comunicaciones… Todos están preocupados porque su pueblo sea mucho más inclusivo y con más mano de obra mirando al año 2020 o 2030”.

De acuerdo con el técnico, los productores de pequeña y mediana escala observan ahora, como ocurrió hacia 2005 en distintos condados de los Estados Unidos, cómo se fortalece un modelo de desarrollo inclusivo que promueve la integración, la transformación productiva y la generación de puestos de trabajo genuinos. “Es un modelo con alta implicancia social”, observó el especialista, “que enfrenta la desaparición de los pequeños y medianos productores y la concentración de la producción con la alternativa de desarrollo mediante el valor agregado en origen”.

En este sentido, recordó las conclusiones del primer Congreso de Valor Agregado en Origen que organizó el INTA, con más de 4.500 participantes, 356 intendentes y 120 empresas de maquinaria agrícola; también detalló algunas jornadas sobre el tema realizadas recientemente, como prueba del interés existente en todo el país para promover estas iniciativas. “Estuvimos en Tres Arroyos, Coronel Dorrego, Balcarce, Monte Buey… las intendencias estuvieron siempre presentes en forma directa. En algunas localidades ya se están haciendo planes estratégicos. No sólo están preocupados sino que también se empiezan a ocupar”, dijo Bragachini.