25 de mayo de 2012

Buen clima para la próxima campaña

Así lo afirmó el Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar –Buenos Aires–, en un informe que señala que se espera un año Niño para los siguientes meses.

  • 0

La variabilidad climática siempre existió aunque en los últimos años se intensificó.  Así, surgieron situaciones extremas de déficit y exceso de precipitaciones. Después de haber transcurrido ambos eventos consecutivamente, los especialistas del INTA esperan –hasta el momento– un año Niño.

Pablo Mercuri –director del Instituto de Clima y Agua del INTA– explicó que “actualmente las temperaturas en el Océano Pacífico central está en valores neutros” y para la próxima campaña agrícola se estima que habrá “buenas condiciones climáticas” que tendrá “precipitaciones entre normales o superiores a las normales tanto para los granos finos y gruesa”.

Mercuri aclaró que esta situación podrá conocerse con mayor exactitud a mediados del invierno, por ser el momento en el que se consolidan las tendencias en los océanos: principales reguladores de los patrones de lluvia y temperatura.

El director consideró que estas perspectivas y la actual disponibilidad de humedad en el suelo son “muy promisorias” si se tiene en cuenta que de las últimas cinco campañas, cuatro padecieron déficit hídrico en diversas intensidades.

“En lo que va del otoño –describió el director de Clima y Agua– hubo una significativa cantidad de precipitaciones sumamente provechosas que permitieron recargar los perfiles y almacenar agua, especialmente en la región Centro y Este del país”.

Conocer para decidir

Bajo esta premisa, el INTA tiene al servicio de los productores una serie de herramientas agrometeorológicas –disponibles en el sitio oficial del instituto– que les permiten conocer el clima por anticipado para, así, planificar, detectar en una fase precoz situaciones peligrosas y tomar las medidas necesarias.

Para Roberto De Ruyver, coordinador del Área de Agrometeorología del Instituto de Clima y Agua, la agrometeorología “juega un rol transcendental en las actividades agropecuarias”.

“El conocimiento del clima de un lugar y su variabilidad, a partir de registros históricos suficientemente largos, son esenciales. Sin estos registros, las decisiones tendrían mucho de azar”, explicó.